Los diablos de polvo

Soy exhibicionista, pero una vez que mostrar mi cuerpo -especialmente a extraños- ya no sosegó las pasiones de mi ánimo, decidí escribir.

sábado

Los pendejos con iniciativa, una especie que aparentemente nunca se extinguirá

pero es que necesito escribir sobre esto, ¿por qué todos lucen tan felices? ¿Cuál es el secreto? Si lo compraron, si lo conocen, si se lo copiaron al compañerito de al lado, ¿por qué demonios no lo comparten? Es un crimen de lesa humanidad que todos lleven esas vidas tan perfectas, donde los problemas cotidianos sólo acentúan el amor y ayudan a revalorar la armonia que se vive en sus hogares. Cada día termina como lo hacen las películas ligeras de Pedro Infante, con la pareja abrazada, juntas las mejillas y mirando al infinito con cara de imbéciles -quizá es sólo la envidia-.



Hoy exploté, ya llevaba mucho tiempo que no lo hacía, pero ya lo veía venir. Práctica que llevo evitando desde la niñez, soy el vivo ejemplo del copycat, desde que vi Caty Cabum no puedo controlar mi enojo. Recordarás que varias veces tuviste que juntar mis piezas, pegarlas y limpiar el resto del desmadre, me encantaba que al final me pasaras una capa de pegamento blanco para arrancármela después como si fuera mi piel.

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Un aplauso para la bloggera

Desde hace tiempo he tenido ganas de escribir mi blog, no me había animado porque quiero un lugar en donde pueda ser yo completamente y decirlo todo; sin embargo, la verdad nos empacha, nos pone de malas y luego alguién tiene que venir a despegárnosla de los intestinos, donde normalmente se quedan los corajes. nos acuestan boca abajo, completamente vulnerables, y nos jalan el cuerito de la espalda baja para que todos los residuos verdaderos puedan salir junto con la mierda.