Por lo que he leído, creo que es avasallador tener hijos, no lo sé de cierto. De hecho, según dos guías espirituales y expertos en interpretar las líneas de mis manos sudadas, jamás tendré hijos; aunque yo todavía pienso que sostener cervezas frías toda la noche pudo haber cambiado el curso y la forma de mis líneas maternales.
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