Me acuso de ser cursi (o última parte de sueño)
Me gusta este monólogo. Al principio estaba un poco angustiada por que no me respondías, ahora lo disfruto. Tu ausencia me da la oportunidad de hacerte como yo quiera. De imaginar lo que me plazca.
Quizá no debo decirlo, pero pienso en ti todo el tiempo - aunque ahora ya no sé si eres tú exactamente, el recuerdo o una versión mejorada- . Por ejemplo, anoche no podía dormir y tú viniste a mi mente. Estábamos casi al final de esos días juntos, era momento de tomar decisiones, de despedirnos y eso nos tenía muy tensos, discutimos toda la tarde, preferiste salir a caminar.
Escuché a Camille mientras empacaba mis cosas… ya no tenías por qué regresar. Quería dormir desde temprano, lo peor que podría pasarme era esperarte toda la noche.Obscureció, estuve muchas canciones viendo a la ventana. Tampoco olvidaría esta ventana, siempre las recuerdo, siempre las mantengo en mi mente para el día en que encuentre una pared que no sea celosa y pueda dibujarlas todas.
En la noche me paré al baño, estaba concentrada en no despertar por completo, en agarrar mi sueño por la cola para que no me fuera a dejar sola con la lucidez. Y ahí estabas, sentado en el escalón de la entrada. No vi bien cómo te acercaste a mí, solo percibía siluetas y sonidos hasta que sujetaste mis manos contra la pared, me arrinconaste mientras me besabas con fuerza. No me dejabas moverme, aunque en realidad no quería hacerlo. Comenzaste a subir mi camisón, a acariciar mis caderas. Sentí tu mano fría, húmeda.
Balbuceabas algo, ¿qué dices?, parecía que estabas maldiciendo o rezando. Pero, ¿qué importaba? Estaba de nuevo envuelta en ti y ahora sí no me dejabas ir.
Quizá no debo decirlo, pero pienso en ti todo el tiempo - aunque ahora ya no sé si eres tú exactamente, el recuerdo o una versión mejorada- . Por ejemplo, anoche no podía dormir y tú viniste a mi mente. Estábamos casi al final de esos días juntos, era momento de tomar decisiones, de despedirnos y eso nos tenía muy tensos, discutimos toda la tarde, preferiste salir a caminar.
Escuché a Camille mientras empacaba mis cosas… ya no tenías por qué regresar. Quería dormir desde temprano, lo peor que podría pasarme era esperarte toda la noche.Obscureció, estuve muchas canciones viendo a la ventana. Tampoco olvidaría esta ventana, siempre las recuerdo, siempre las mantengo en mi mente para el día en que encuentre una pared que no sea celosa y pueda dibujarlas todas.
En la noche me paré al baño, estaba concentrada en no despertar por completo, en agarrar mi sueño por la cola para que no me fuera a dejar sola con la lucidez. Y ahí estabas, sentado en el escalón de la entrada. No vi bien cómo te acercaste a mí, solo percibía siluetas y sonidos hasta que sujetaste mis manos contra la pared, me arrinconaste mientras me besabas con fuerza. No me dejabas moverme, aunque en realidad no quería hacerlo. Comenzaste a subir mi camisón, a acariciar mis caderas. Sentí tu mano fría, húmeda.
Balbuceabas algo, ¿qué dices?, parecía que estabas maldiciendo o rezando. Pero, ¿qué importaba? Estaba de nuevo envuelta en ti y ahora sí no me dejabas ir.